7 consejos para comer de una forma sana en el trabajo

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Mantener una dieta equilibrada durante la semana de trabajo puede ser un verdadero reto. Las máquinas expendedoras con sus refrigerantes y aperitivos, la compañera que lleva patatas fritas para la merienda y come pizza todos los martes y jueves, son ejemplos de algunos de los peores enemigos de aquellos que quieren lograr un objetivo y mantener una dieta sana.

Tenemos algunos consejos para ayudarte a resistir a esas tentaciones y otras condicionantes de tu trabajo como, por ejemplo, si no tienes comedor o una nevera. Aprende a comer de una forma sana independientemente de donde estés y sin estropear tu trabajo en el gimnasio.

1. No saltes comides

Por falta de tiempo o exceso de trabajo muchas personas hacen solamente una pausa para el almuerzo, olvidando las meriendas durante las mañanas y tardes. Este es un error muy común entre quienes intentan bajar de peso comiendo menos. Nuestro organismo necesita una cierta cantidad de energía y nutrientes para funcionar correctamente y recuperar del esfuerzo físico del gimnasio. Cuando pasamos muchas horas sin comer estamos a interrumpir la absorción de esa energía y nutrientes, contribuyendo para desacelerar el metabolismo. 

Recomendación: Agenda horas para las meriendas a medio de la mañana y de la tarde, para que hagas 6 comidas diarias y planea en casa las comidas para tu día. 

2. Aperitivos en los cajones

Incluso con toda la preparación posible a veces las cosas no van como quieres y, por ejemplo, la comida puede que no te haya saciado. En estos casos, lo mejor es que estés preparado y tengas una alternativa sana como plan de emergencia. Busca tener siempre algunos aperitivos sanos en el cajón de tu oficina, como frutos secos o barritas de proteína. 

Recomendación: Estos aperitivos deben están ahí solo para emergencias, así que elige alimentos que no sean tus favoritos y te hagan pensar en ellos durante todo el día

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3. Desayuna en casa

El desayuno es la comida que te da energía para empezar el día. Es importante que desayunes en casa, antes de irte a trabajar. Las opciones para desayunar fuera de casa suelen ser menos sanas y menos buenas para quienes intentan seguir un régimen nutritivo e hipocalórico. Desayunar en casa te permite un mayor control sobre los alimentos que ingieres al mismo tiempo que te ayuda a resistir a las tentaciones calóricas de la oficina.

Recomendación: Haz tu propio muesli juntando copos de avena con copos de trigo integrales y frutos secos como: cacahuetes, nueces, almendras y pasas o sultanas.

4. No comas delante del ordenador

Estudios hechos por científicos de la Universidad de Bristol comprueban que comer delante del ordenador puede llevar a una ingesta continuada de alimentos. Haz una pausa de tus tareas mientras disfrutas de tu comida. Si tienes comedor en tu oficina, intenta sentarte de espaldas hacía la televisión y mientras comes haz pausas para charlar con tus compañeros y saborear los alimentos. Si no tienes otra opción que comer en tu oficina, arregla tu mesa para que tengas espacio para poner todo lo que necesitas para tu comida.

5. Se organizado

Prepara tu semana alimentar. Planea que comidas quieres hacer y que alimentos vas a tener que llevar contigo para el trabajo. Un buen plan facilita la ingesta correcta de alimentos, asegurando que cumples con tu dieta. Al preparar comidas distintas para varios días, evitas comer siempre la misma cosa. Cuánto mejor tu plan, menos errores cometerás. 

Recomendación: Si no tienes microondas en tu trabajo, prepara comidas que puedas comer a la temperatura ambiente. Para comidas que necesiten frío, sácalas de tu nevera en casa solo por las mañanas y llévalas en bolsas o maletas isotérmicas. 

6. Bebe agua

Es esencial que te mantengas hidratado. Aunque la cantidad de agua que debes consumir dependa también del ejercicio que haces, es recomendable que bebas por lo menos 2L de agua al día. La deshidratación provoca cansancio y desconcentración, pudiendo perjudicar tu rendimiento en el trabajo. 

Sugestión: Marca horas en tu calendario para beber agua. Puedes también marcar en tu botella la cantidad que debes beber hasta el almuerzo, la merienda y la hora que salgas del trabajo.

7. Aprende a decir «No»

¿Tus compañeros llevan aperitivos poco sanos para el trabajo todos los días? ¿La secretaria siempre lleva Doritos para la merienda? Resiste a la tentación y recuerda tu objetivo final. Pregúntate a ti mismo si el croissant con chocolate en la máquina expendedora te va a ayudar a largo plazo. Si ponderas los pros y contras de tus comidas, seguro que vas a elegir la opción correcta.

Lee también:

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Top 5 de alimentos ideales para el desayuno

10 alimentos que ayudan a bajar de peso

Referencias:

n/d, 10 dicas para comer melhor no trabalho, enero de 2013, adaptación y traducción de la versión original

n/d, Comer no escritório pode ser prático, económico e saudável, febrero de 2008, adaptación y traducción de la versión original

n/d, Comida Saudável no Trabalho, abril de 2014, adaptación y traducción de la versión original

n/d, Comer em frente ao computador provoca ataques de gula, adaptación y traducción de la versión original

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